Comer en las nubes y sentirse en una película de James Bond. Latitud 33 ya lo
tomó de costumbre; y esta vez nos encerró en un cubo acrílico en el helipuerto
del Edificio República, frente al diario La Nación, en el corazón de universo
luminario de B.A. Ascensor, 21 pisos y escaleras caracol infinitas, iluminadas
con pequeñas estrellas. Y de ahí al paraíso: Buenos Aires a los pies y una mesa
lujuriosa a cargo de los geniales
Tommy Perlberger y
Bruno GillotLatitud 33°, la marca de vinos varietales premium, imaginó una experiencia sensorial inédita y efímera:
Latitud 33 View Point. Fue una invitación a disfrutar de sus vinos en una cena en las alturas.

El
proyecto nació como un espacio sorprendente: se construyó un cubo de
acrílico sobre la superficie del helipuerto para poder realizar una cena
original durante cinco noches, del 15 al 19 de octubre. Los
privilegiados invitados pudieron disfrutar de un espacio cercano, con
una vista de 360° de la Ciudad de Buenos Aires, gracias a esta
estructura.
Subir 21 pisos por ascensor y varias escaleras
internas que accedían a salas de máquinas y ductos de ventilación, ya
generaba expectativas. Luego, algunos metros de caminata a oscuras, solo
guiados por luces de leds que simulaban una pista de aterrizaje,
indicaban a los invitados que algo muy especial los esperaba arriba.
Finalmente, una pequeña escalera caracol desembocaba en el helipuerto.
Mientras
los invitados no dejaban de asombrarse con esta locura de estar dentro
de un cubo brillante que parecía flotar sobre la ciudad, se les ofreció
una copa de
Latitud 33° Sauvignon Blanc, un varietal que maridaba perfecto por resaltar aun más la intensidad, vivacidad y frescura del momento.
Los
chefs de EAT Catering diseñaron un menú en pasos pensado para maridar
las diferentes expresiones varietales de Latitud 33° con las distintas
sensaciones que se vivirían a lo largo de la noche.
Con los invitados sentados sobre una larga mesa los mozos ingresaron al cubo con la entrada
No es puro humo,
platos con campanitas de acrílico que solamente permitían ver el
movimiento del humo en su interior y que al levantarse develaban un
tartare de salmón fresco y ahumado. Este primer paso fue maridado con L
atitud 33° Chardonnay. Luego
de la entrada, el cubo comenzó a cobrar vida con un show de luces, para
luego apagarse totalmente. La música inundó el espacio e ingresó una
hilera de platos iluminados con leds, que el chef denominó
Cocineros en acción.
El plato principal era un cochinillo con puré de papas bien cremoso,
vinagreta de portobello y chutney de chiles, elegido para maridar con
Latitud 33° Cabernet Sauvignon, que se destaca por su intensidad y estructura.
De
pronto, el cubo se apagó totalmente para dar lugar a la contemplación
del inmenso cielo de Buenos Aires. Allí las sensaciones de este lugar
único se intensificaron. Unas figuras recortadas en la noche se
vislumbraron fuera del cubo. Señales de aeropuerto comenzaron a moverse
al ritmo de la música. Las figuras se iluminaron con luces de leds y
comenzaron a bailar y a realizar acrobacias al ritmo del hip hop,
parkhour, artes marciales, house y new style. Sus frenéticos movimientos
dieron perspectiva a las distancias entre el cubo y la ciudad,
brindando una experiencia de luces, vértigo y tecnología. Fue el
preludio del postre:
Arte en el mantel.
Los mozos
retiraron absolutamente todo de la mesa para ver a los Chefs en acción,
quienes desplegaron ante la mirada de los invitados un papel denominado
Tembec, y comenzaron a crear ahí mismo una amplia degustación de
postres, especialmente maridados para resaltar la elegancia y el buen
balance entre el dulzor y la acidez con
Latitud 33° Cosecha Tardía. Los
vinos Latitud 33° son varietales con un estilo bien definido. Buscamos
que a través de ellos sea posible descubrir y disfrutar en forma
cotidiana las diferentes bondades de cada variedad. Son vinos de estilo
fresco, jóvenes, de mucha vivacidad. Algo que se consigue mediante una
cosecha no muy tardía y un buen balance de acidez que se logra
principalmente por su zona de origen. Ese lugar único y especial... como
este lugar en donde estamos hoy, dijo
Denise Chanel,
Gerente de Marketing de Latitud 33°.En
la permanente búsqueda de Latitud 33° por sorprender con experiencias
novedosas e innovadoras, la marca propuso una noche en la que se
combinaron el buen vino, la mejor comida y las inquietantes sensaciones
que fue despertando Latitud 33°
View Point en todos los sentidos.
Fuente: CUISINE & VINS